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Mecanismo

Cómo funciona CBD oil 2.0 en el cuerpo

Tu cuerpo tiene su propia red cannabinoide: receptores en las células, compuestos hechos a medida para encajar en ellos y enzimas que los montan y los retiran. El cannabidiol llega a esa red por una vía menos directa que el THC.

De la mucosa al receptor

  1. 01Bajo la lenguaEl aceite queda contra la mucosa sublingual, donde una red densa de vasos pequeños pasa muy cerca de la superficie. Si se mantiene ahí un minuto, parte del contenido cannabinoide entra directo en la sangre en lugar de recorrer el tubo digestivo.
  2. 02En la circulaciónLo que se absorbe pasa a la circulación general y viaja por el cuerpo. Los cannabinoides son liposolubles, así que se reparten bien hacia el tejido en vez de quedarse en la sangre.
  3. 03En los receptoresEn el tejido encuentran el sistema endocannabinoide: receptores CB1, concentrados en el sistema nervioso, y receptores CB2, sobre todo en células inmunitarias. Cada cannabinoide interactúa con esta red a su manera.
  4. 04Metabolismo y salidaEl hígado metaboliza los cannabinoides y los productos resultantes se eliminan en las horas siguientes. Por eso el nivel en sangre vuelve a bajar cuando se interrumpe la toma, y por eso cuenta más una rutina estable que una cantidad grande aislada.
El sistema endocannabinoide

Tres piezas que trabajan juntas

El THC encaja en el receptor principal y se queda ahí. El cannabidiol, no. Y aun así llega a la misma red. El sistema endocannabinoide es una red de señalización repartida por todo el cuerpo, con tres piezas conocidas: receptores cannabinoides en la membrana de las células, los compuestos que el propio organismo fabrica para encajar en ellos y las enzimas que montan esos compuestos y los deshacen después.

Nada de eso se queda quieto. El receptor espera en la superficie. El compuesto aparece cuando la célula lo pide y desaparece al rato. Ese ritmo explica por qué una molécula de planta y una molécula fabricada dentro pueden llegar al mismo receptor y comportarse de forma muy distinta.

Las tres piezas de la red

  1. Receptores. Dos están bien caracterizados. Matsuda y su equipo clonaron el primero en 1990 y demostraron que la copia clonada funcionaba al expresarla en células[1]. Munro y su equipo describieron el segundo en 1993[2].
  2. Endocannabinoides. Devane y su equipo aislaron la anandamida en 1992[3], y Mechoulam y su equipo identificaron el 2-AG en 1995[4].
  3. Enzimas. Un grupo fabrica esas moléculas a partir de la membrana celular y otro las desmonta poco después, de modo que la señal ni se acumula ni viaja lejos.

¿Dónde se sitúa cada receptor?

Cerebro y médula espinal

El receptor descrito en 1990 aparece con mucha densidad en el sistema nervioso central[1]. Por eso CB1 domina casi toda la literatura sobre el cannabis: fue el primero que se buscó y es el que más se ha medido.

Tejido periférico y células inmunitarias

El segundo, de 1993, figura sobre todo en el tejido periférico y en las células del sistema inmunitario[2]. Los dos son proteínas de membrana: tanto CB1 como CB2 captan una señal fuera de la célula y pasan un mensaje hacia dentro. Dos poblaciones de receptores, dos vecindarios muy distintos.

El cuerpo fabrica sus propios cannabinoides

Anandamida y 2-AG

La anandamida salió del tejido cerebral en 1992, cuando Devane y su equipo aislaron un componente que se une al receptor cannabinoide y le pusieron nombre[3]. El segundo llegó en 1995, con Mechoulam y su equipo[4]. Los dos son lípidos, o sea grasa, lo que los sitúa en una clase química distinta de la de los neurotransmisores de toda la vida.

A demanda, sin almacén

Esta parte conviene leerla dos veces. El organismo no guarda reservas de estos compuestos. La materia prima está dentro de la membrana de la célula en forma de grasa y, cuando la célula señaliza, unas enzimas recortan la molécula ahí mismo. Otras la deshacen enseguida. Los niveles suben y bajan en una zona pequeña, en vez de circular por todo el cuerpo como lo hace una hormona.

¿Se une el cannabidiol al receptor principal? Sobre todo, no

VíaLo que describe la investigación
Receptor cannabinoide principalAfinidad de unión directa baja para el cannabidiol, que no se asienta ahí como sí hace el THC
Canales iónicos de la familia vanilloideFenwick y su equipo, en 2017, describieron la activación directa de uno de estos canales por la anandamida, con lecturas de calcio y de corriente divergentes en el mismo canal[5]
Un subtipo de receptor de serotoninaVía a la que se atribuye parte de lo que se observa en laboratorio; el cuadro sigue abierto y se reescribe cuando los métodos ganan precisión

Compuestos de otras plantas en la misma red

Los cannabinoides no son los únicos que llegan aquí. Los terpenos del aroma tampoco se quedan fuera: Gertsch y su equipo publicaron en 2008 que el beta-cariofileno, presente en muchas plantas y en la comida de todos los días, interactúa con el receptor cannabinoide periférico[6]. Russo revisó el panorama amplio en 2016 y reunió plantas ajenas al cannabis cuyos compuestos tocan partes de esta misma señalización[7]. Pimienta negra, clavo, lúpulo. Cosas de despensa, lo que dice bastante sobre cuánto se comparte esta química.

Y por eso la etiqueta pesa más que el relato. CBD oil 2.0 es un extracto de espectro completo: el CBD llega acompañado de CBN, CBG, CBC y CBDa en cantidades medidas y declaradas, con un análisis propio por lote. Seis concentraciones, del 5 % al 40 %, todas en el mismo frasco de 10 ml. Quien quiera ver el contenido de cannabinoides de cada una lo encuentra en la página de la gama de aceite de CBD.

  • ¿Qué aporta cada cannabinoide secundario cuando acompaña al CBD dentro de un extracto de espectro completo?
  • ¿En quién se registra cada uno, y por qué dos personas con el mismo extracto dan lecturas distintas en el laboratorio?
  • ¿A partir de qué nivel empieza a contar un cannabinoide poco estudiado, y cambia la respuesta según la proporción entre ellos?

Referencias

  1. Matsuda (1990). Nature. doi:https://doi.org/10.1038/346561a0
  2. Munro (1993). Nature. doi:https://doi.org/10.1038/365061a0
  3. Devane (1992). Science. doi:https://doi.org/10.1126/science.1470919
  4. Mechoulam (1995). Biochemical Pharmacology. doi:https://doi.org/10.1016/0006-2952(95)00109-d
  5. Fenwick (2017). Frontiers in Molecular Neuroscience. doi:https://doi.org/10.3389/fnmol.2017.00200
  6. Gertsch (2008). doi:https://doi.org/10.1073/pnas.0803601105
  7. Russo (2016). Trends in Pharmacological Sciences. doi:https://doi.org/10.1016/j.tips.2016.04.005
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FAQ

Questions about this topic

¿Por qué el CBD no se comporta como el THC?

Porque no ocupa el mismo sitio. El cannabidiol tiene una afinidad de unión directa baja en el receptor cannabinoide principal del cerebro, mientras que el THC encaja en él sin dificultad. Lo que los investigadores observan con el cannabidiol se atribuye a otras vías, y esa descripción sigue en revisión a medida que afinan los métodos.

¿Tenemos todos un sistema endocannabinoide?

Sí. Es una parte normal de la fisiología humana, descrita a comienzos de los años noventa a partir de la clonación del primer receptor. Funciona igual si nunca se toma un cannabinoide de una planta, porque los endocannabinoides que fabrica el propio cuerpo son los que sostienen esa señalización a diario.

¿Qué sentido tiene sostener el aceite debajo de la lengua?

La mucosa de esa zona deja pasar parte del contenido directamente a la sangre, sin el primer paso por el hígado. Si se traga de inmediato, el recorrido es el del tubo digestivo y llega intacta una parte más pequeña. Un minuto ahí abajo, y luego se traga lo que quede.

¿Cuánto permanecen los cannabinoides en el cuerpo?

Se metabolizan y se eliminan a lo largo de unas horas, y el hígado se encarga de casi todo ese trabajo. Si se interrumpe, el nivel en sangre vuelve a bajar. Ahí está la razón por la que una rutina estable tiene más sentido que una toma suelta de vez en cuando.

¿Un perfil de cannabinoides más amplio equivale a más fuerza?

No es algo que podamos afirmar. Cada cannabinoide interactúa con dianas distintas, y la idea de que funcionan mejor en combinación, lo que se conoce como efecto entourage, es una hipótesis razonable que no se ha demostrado en ensayos controlados en humanos. Comprobable es lo que declara el análisis del lote.

¿Conviene consultarlo antes con un profesional sanitario?

Esa conversación va primero. Los cannabinoides se metabolizan mediante enzimas del hígado que también se ocupan de muchas sustancias de uso habitual, así que la pregunta corresponde a quien conoce la pauta de cada persona. El médico de referencia tiene ese contexto delante; una página web, por definición, no lo tiene.