Biodisponibilidad del CBD: qué mide y qué no

Definition
La biodisponibilidad describe qué proporción de una cantidad administrada acaba en la circulación y con qué rapidez aparece ahí. En los datos en personas, el cannabidiol se comporta de forma distinta según se trague, se retenga en la mucosa de la boca o se inhale [1][3]. Y la cifra por vía oral que recoge la literatura es baja y variable, sin un número preciso establecido [1].
2018. Ese año, una revisión sistemática reunió los datos de farmacocinética del cannabidiol en personas y dejó por escrito algo poco cómodo para quien busca un número redondo: la biodisponibilidad oral es baja y variable, y las cifras precisas no están establecidas, porque los diseños de ensayo, las formulaciones y los momentos de muestreo no coinciden entre trabajos [1].
Conviene fijar primero el método. Un porcentaje de biodisponibilidad sale de comparar las concentraciones en sangre obtenidas por una vía con la referencia intravenosa, que por definición pone el 100 % del compuesto en circulación [1]. Sin ese punto de comparación, el porcentaje no significa nada.
Un cuadro con las tres entradas descritas en personas
| Vía | Lo que recogen los datos en personas | Dónde se detiene la lectura |
|---|---|---|
| Referencia intravenosa | El compuesto está entero en circulación por definición, y sirve como patrón frente al que se expresan los porcentajes de las demás vías [1]. | No describe un formato de uso: es solo la escala de medida de cualquier cifra publicada. |
| Tragada, como un aceite de CBD con pipeta o unas cápsulas de CBD | Biodisponibilidad oral baja y variable entre estudios; el factor principal que se señala es el metabolismo hepático de primer paso [1]. | No existe un valor oral fiable y único en personas, y los métodos empleados no están normalizados entre trabajos [1]. |
| Sublingual y oromucosa | La absorción por la mucosa de la boca dibuja un perfil de concentración separado del de tragar [3], y sus datos se revisaron junto a los orales [1]. | Dos elementos enturbian la comparación: la fracción que termina tragándose y las diferencias de tiempo de contacto [3]. |
| Inhalada | Aparición rápida en plasma, con variabilidad amplia atribuida a la forma de inhalar y a las condiciones de cada estudio [3]. | Los perfiles de las distintas vías son distintos entre sí y no funcionan como equivalentes [3]. |
Lo que ocurre antes de que la molécula llegue a la circulación
El motivo principal que la revisión de 2018 sitúa detrás de las cifras orales bajas tiene nombre propio: el metabolismo de primer paso [1]. Lo que se traga pasa por el hígado antes de repartirse por el resto del organismo, y una parte se transforma en ese tramo. De ahí la distancia entre la cantidad que figura en un envase y la concentración que después se mide en sangre.
Segundo punto, y este se olvida a menudo. La biodisponibilidad no es una propiedad fija de la molécula. Cada porcentaje publicado pertenece a un estudio concreto y a una formulación concreta [1]. Cambia el diseño, cambia la cifra.
La misma revisión anota sus propios huecos. Hay pocos estudios en personas, los métodos no están normalizados y no queda un valor oral que sirva de referencia general [1]. Dentro de cada intervalo publicado caben la variabilidad entre participantes, tamaños de muestra pequeños y métodos analíticos distintos [1][3].
Un porcentaje sin vía, sin formulación y sin estudio no es un dato
Cuando alguien cita un número suelto, falta lo que lo sostiene. Un porcentaje de biodisponibilidad queda incompleto si no viene acompañado de la vía de entrada, de la formulación estudiada y del trabajo del que sale [1]. Palabras de etiqueta como espectro completo, la mención de terpenos o la extracción CO2 describen lo que lleva dentro un envase; no son cifras de circulación. Y las revisiones citadas aquí no comparan entre sí formatos comerciales [1]. El análisis por lote responde a la pregunta de qué hay en el frasco, que es otra pregunta.
Un ensayo con dosis crecientes y una condición añadida
En 2018 se publicó un ensayo de fase I con un diseño que conviene desmontar pieza a pieza: aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, con un tramo de dosis únicas crecientes, otro de dosis repetidas y un apartado dedicado al efecto de la comida, todo en participantes sanos [2].
El hallazgo de ese último apartado es concreto. Con cannabidiol muy purificado, la exposición en plasma medida junto con comida resultó mayor que en la condición en ayunas [2]. Eso es lo que quedó registrado: concentraciones medidas, en unas condiciones definidas, con un compuesto definido.
Lo que ese resultado no hace también está claro. No es una indicación de uso. No establece equivalencia entre todas las formulaciones posibles ni entre composiciones de comida distintas [2]. Es una observación farmacocinética dentro de las condiciones del ensayo, y ahí se queda.
Puestos uno junto a otro, los dos trabajos encajan sin contradecirse. La revisión de 2018 explica por qué la vía tragada da cifras bajas y dispersas [1]; el ensayo de fase I muestra que, dentro de una misma vía, una condición del protocolo mueve las concentraciones medidas [2]. La vía marca el perfil; las condiciones mueven el número dentro de ese perfil.
Ocho puntos numerados sobre lo que hay publicado
- La escala de comparación es la vía intravenosa, que por definición sitúa el compuesto entero en circulación y permite expresar en porcentaje lo que llega por cualquier otra vía [1].
- La vía se decide antes que nada: tragado, mucosa de la boca e inhalación describen perfiles de concentración y tiempo distintos, con velocidades de aparición en plasma que no coinciden [3].
- La cifra oral se describe como baja y variable en los datos en personas, y la revisión de 2018 no fija un valor preciso porque los trabajos no son comparables entre sí [1].
- El motivo principal de esas cifras bajas es el metabolismo de primer paso en el hígado, tal como lo sitúa esa misma revisión sistemática [1].
- Cada porcentaje pertenece a un estudio y a una formulación concretos, así que no funciona como constante de la molécula ni se traslada de un producto a otro [1].
- En el ensayo de fase I de 2018, el cannabidiol muy purificado administrado con comida mostró una exposición en plasma más alta que en la condición en ayunas [2].
- Ese resultado se lee como medición dentro de un protocolo, no como equivalencia entre formulaciones ni entre comidas de composición distinta [2].
- Sigue abierto lo mismo que en 2018: pocos estudios en personas, métodos sin normalizar entre trabajos y ninguna comparación directa de formatos comerciales en las revisiones citadas [1].
- Lo verificable en la mano es otra cosa: el contenido declarado del envase y su análisis por lote, que informan de lo que hay dentro y no del porcentaje que alcanza la circulación.
Preguntas frecuentes
4 preguntas¿Qué papel tiene la vía intravenosa en este cálculo?
¿Qué hace que la revisión de 2018 no fije un porcentaje oral?
¿La condición con comida del ensayo de 2018 vale para cualquier formulación?
¿Se pueden comparar unas cápsulas de CBD y un aceite de CBD con estos datos?
Sobre este artículo
Luke Sholl escribe sobre los cannabinoides, el CBD y los beneficios de la naturaleza en un sentido más amplio desde 2011. Su trayectoria incluye experiencia de primera mano en el cultivo de cannabis durante todo el ciclo
Este artículo wiki se ha redactado con ayuda de IA y ha sido revisado por Luke Sholl, Redactor especializado en CBD y bienestar. Supervisión editorial a cargo de Joshua Askew.
Aviso médico. Este contenido es únicamente informativo y no constituye asesoramiento médico. Consulta a un profesional sanitario cualificado antes de consumir cualquier sustancia.
Última revisión 27 de agosto de 2026
Referencias (3)
- [1]Millar, S.A. et al. (2018). A Systematic Review on the Pharmacokinetics of Cannabidiol in Humans. DOI: https://doi.org/10.3389/fphar.2018.01365
- [2]Taylor, L. et al. (2018). A Phase I, Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled, Single Ascending Dose, Multiple Dose, and Food Effect Trial of the Safety, Tolerability and Pharmacokinetics of Highly Purified Cannabidiol in Healthy Subjects. DOI: https://doi.org/10.1007/s40263-018-0578-5
- [3]Huestis, M.A. (2007). Human Cannabinoid Pharmacokinetics. DOI: https://doi.org/10.1002/cbdv.200790152
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